jueves, abril 10, 2008



Y que sería la realidad sin violencia (porque ahora se habla de realidad, la palabra universo es un concepto que se quedo en el pasado según la psicología contemporánea), en fin, si planetas son impactados por otros astros, estrellas estallan, civilizaciones se extinguen... supongo que si un grano de arena en la playa desaparece es parte de la naturaleza funcional de la realidad…

En fin, sería tan aburrido si no fuese así. PERO! hay una diferencia, hay una naturaleza funcional detrás de todo esto, un equilibrio, una ecuación fractal y caótica en estado de armonía matemática, sin embargo, la naturaleza humana no es caótica y menos fractal, los humanos somos híbridos, una especie animal que tuvo la mala suerte de adquirir con la “evolución” lo que ahora conocemos como conciencia, si, esos procesos cognitivos malditos tienen la culpa, y jugamos a echarle la culpa al caos, a la incertidumbre e incluso algunos sabios barzas basan sus falacias en la teoría de Heisenberg… en fin.

Las mejores frases siempre salen del cine.

Le voy a contar una revelación que he tenido en el tiempo que llevo aquí. Esta me sobrevino cuando intenté clasificar su especie. Me di cuenta de que en realidad no son mamíferos. Verá los mamíferos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es?. Un virus, si los humanos son un virus, son el cáncer de este planeta y nosotros somos esa cura

sábado, septiembre 15, 2007

Levofloxacino's bad trip




Viajar al infierno es la mejor experiencia que se pueda vivir..... como dijo Hofmann :

Cuando uno conoce el infierno, se percibe al mundo como un milagro que de pronto se revela de nuevo ante uno. La sensibilidad aumenta en tal medida que el exceso de sensaciones nos sobrepasa. En ese momento es de suma importancia tener cerca de una persona querida o intelectualmente afín, cuya presencia nos ayude a encauzarnos por el camino adecuado.